jueves, 19 de febrero de 2009

El CO2

•La mayoría de los animales no pueden obtener suficiente energía de sus alimentos para sobrevivir. Sin el oxigeno, la maquinaria metabólica que libera energía a partir de las moléculas de alimento se detiene o funciona tan despacio que no puede mantener despierto a un animal ni mucho menos permitirle realizar una actividad. El metabolismo de la energía también genera desechos, especialmente Bióxido de Carbono (CO2), por tanto las moléculas deben desechar este gas así como obtener O2. El proceso de intercambio de gases también llamado respiración, entre un animal y su entorno es vital.
•La concentración atmosférica del CO2 ha sufrido un considerable aumento en el siglo XX, especialmente en sus últimas décadas. Antes del comienzo de la revolución industrial (hacia 1751, cuando el escocés James Watt inventó la máquina de vapor) la concentración de CO2 en la Atmósfera era de unas 280 partes por millón de la mezcla de gases del aire (el 0,028%) y a principios del siglo XXI alcanza hoy unas 375 ppmv (el 0,037%). Desde 1958 (Año Geofísico Internacional) se han llevado a cabo cuidadosas mediciones de las concentraciones de CO2 atmosférico por parte de Charles D Keeling, primero en el Instituto Scripps de Oceanografía de La Jolla, en California.
•La atmósfera actual contiene unas 750 petagramos de carbono en forma de CO2 (un petagramo (Pg) equivale a una gigatonelada (Gt), es decir, a mil millones de toneladas).
•En las últimas décadas, sin tener en cuenta las variaciones estacionales, el incremento anual de la concentración de CO2 en el aire ha sido por término medio de 1,5 ppm (partes por millón), es decir, un 0,5 % por año, lo que supone en cantidades absolutas unos 3 Pg de carbono por año.
•efecto radiactivo y térmico del incremento del CO2
•El aumento antrópico del CO2 atmosférico, desde las 280 ppm de los tiempos preindustriales hasta las 370 ppm del presente, produce un aumento radiactivo ( radiative forcing) en superficie de aproximadamente 1,4 W por metro cuadrado. Supone aproximadamente el 50% del forzamiento radiativo provocado por el incremento antrópico del total de los gases invernadero (Myhre, 1998; Hansen 2001). En grados de temperatura, se calcula que ha supuesto un incremento directo de la temperatura media global de unos 0,5 °C.
•Se calcula que la humanidad ha ido modificando de tal forma el paisaje terrestre —debido al desarrollo de la agricultura, la ganadería, las actividades forestales, etc.— que ha provocado a lo largo de la historia un traspaso de unos 200 Pg de carbono desde los ecosistemas continentales hacia la atmósfera y los océanos. Por otra parte, la quema de combustibles fósiles durante la época industrial ha emitido en total una cantidad todavía mayor de carbono, unos 250 Pg. En la actualidad se estima en algo más de 6 Pg la cantidad de carbono fósil quemado al año en todo el mundo y en aproximadamente 1,6 Pg la cantidad de carbono emitido por la deforestación tropical y otras prácticas agrícolas. Otra cantidad mucho menor, del orden de 0,1 Pg de carbono, procede de la roca caliza utilizada en la fabricación de cemento. En total, por lo tanto, debido al uso de combustibles fósiles y a la deforestación se emiten a la atmósfera cada año más de 7 Pg de carbono.
http://homepage.mac.com/uriarte/tco2.html

•La mayoría de los animales no pueden obtener suficiente energía de sus alimentos para sobrevivir. Sin el oxigeno, la maquinaria metabólica que libera energía a partir de las moléculas de alimento se detiene o funciona tan despacio que no puede mantener despierto a un animal ni mucho menos permitirle realizar una actividad. El metabolismo de la energía también genera desechos, especialmente Bióxido de Carbono (CO2), por tanto las moléculas deben desechar este gas así como obtener O2. El proceso de intercambio de gases también llamado respiración, entre un animal y su entorno es vital.
•La concentración atmosférica del CO2 ha sufrido un considerable aumento en el siglo XX, especialmente en sus últimas décadas. Antes del comienzo de la revolución industrial (hacia 1751, cuando el escocés James Watt inventó la máquina de vapor) la concentración de CO2 en la Atmósfera era de unas 280 partes por millón de la mezcla de gases del aire (el 0,028%) y a principios del siglo XXI alcanza hoy unas 375 ppmv (el 0,037%). Desde 1958 (Año Geofísico Internacional) se han llevado a cabo cuidadosas mediciones de las concentraciones de CO2 atmosférico por parte de Charles D Keeling, primero en el Instituto Scripps de Oceanografía de La Jolla, en California.
•La atmósfera actual contiene unas 750 petagramos de carbono en forma de CO2 (un petagramo (Pg) equivale a una gigatonelada (Gt), es decir, a mil millones de toneladas).
•En las últimas décadas, sin tener en cuenta las variaciones estacionales, el incremento anual de la concentración de CO2 en el aire ha sido por término medio de 1,5 ppm (partes por millón), es decir, un 0,5 % por año, lo que supone en cantidades absolutas unos 3 Pg de carbono por año.
•efecto radiactivo y térmico del incremento del CO2
•El aumento antrópico del CO2 atmosférico, desde las 280 ppm de los tiempos preindustriales hasta las 370 ppm del presente, produce un aumento radiactivo ( radiative forcing) en superficie de aproximadamente 1,4 W por metro cuadrado. Supone aproximadamente el 50% del forzamiento radiativo provocado por el incremento antrópico del total de los gases invernadero (Myhre, 1998; Hansen 2001). En grados de temperatura, se calcula que ha supuesto un incremento directo de la temperatura media global de unos 0,5 °C.
•Se calcula que la humanidad ha ido modificando de tal forma el paisaje terrestre —debido al desarrollo de la agricultura, la ganadería, las actividades forestales, etc.— que ha provocado a lo largo de la historia un traspaso de unos 200 Pg de carbono desde los ecosistemas continentales hacia la atmósfera y los océanos. Por otra parte, la quema de combustibles fósiles durante la época industrial ha emitido en total una cantidad todavía mayor de carbono, unos 250 Pg. En la actualidad se estima en algo más de 6 Pg la cantidad de carbono fósil quemado al año en todo el mundo y en aproximadamente 1,6 Pg la cantidad de carbono emitido por la deforestación tropical y otras prácticas agrícolas. Otra cantidad mucho menor, del orden de 0,1 Pg de carbono, procede de la roca caliza utilizada en la fabricación de cemento. En total, por lo tanto, debido al uso de combustibles fósiles y a la deforestación se emiten a la atmósfera cada año más de 7 Pg de carbono.
http://homepage.mac.com/uriarte/tco2.html

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